¿Puede dimitir Benedicto XVI ?

¿Puede dimitir Benedicto XVI ?

Benedicto XVI

            Tengo que admitir que aunque la noticia me creó confusion en un primer momento como a todo el mundo,  no me ha sorprendido demasiado.  Hace tan solo una semana, viendo unas imágenes en el interior de la Basílica de San Pedro durante una ceremonia oficiada por Benedicto XVI, pude comprobar que su aparente estado de salud era más que lamentable, y que para acceder hasta el altar principal de la Basílica, situado sobre la tumba del Apostol y bajo el baldaquino de Bernini, el papa precisó de cinco personas para ayudarle a subir los dos peldaños que lo separaban  de éste y para que le auxiliaran durante toda la celebración.

             Ocurre que desde su elección, bien por su edad avanzada, o por su idiosincracia como cardenal de la Curia romana, nunca fue un papa que despertara iguales simpatías que su antecesor Juan Pablo II,  al que estuvo muy unido durante su pontificado.  Habitual de la discrección y del misticismo, era de los pocos  elegidos que se reunía semanalmente con el pontífice para debatir sobre la Iglesia de Roma, eso imprime  sello pero no fue suficiente para  complacer al mundo católico y no católico como lo hizo su predecesor. Quizás no pasará a la historia por haber potenciado la revolución dentro de la propia iglesia, ni por su empatía, ni por llevar el cristianismo a lo largo y ancho del mundo, de lo contrario sus ocho años como testigo de San Pedro se han visto salpicados de todo tipo de escandalos. La punta del iceberg fue en 2010 al admitir la actuación “insuficiente” del Vaticano hacia los casos de pederastia denunciados y reconoció que se trató de actos repugnantes y criminales  que dañaron a las personas y a  la imagen de la Iglesia en el mundo; actos por los cuales los sacerdotes “deberán responder ante Dios y los tribunales debidamente constituidos”. Ratzinger  actuó con firmeza contra todo “los demonios” de su papado condenando este tipo de practicas repulsivas y procesó sin piedad a cientos de curas en el mundo.

                 Quizás como un vaticinio de su propio pontificado o un deseo oculto de marcharse a corto plazo, cuando en 2010 publicó “Luz del Mundo” ya afirmó que el papa podría dimitir cuando considerara que no se encuentra con sus capacidades físicas y mentales adecuadas para el cargo electo, y si el peligro acecha entonces no podría huir.  Y el peligro ha acechado durante estos años en las dependencias internas del palacio, escandalos y filtraciones han debilitado sus múltiples problemas de salud, pero a nadie se le escapa el difícil cometido como máximo representante de la iglesia católica de luchar contra la pederastia en el seno de la iglesia. Su elocuencia entonces, se cumple hoy.

               La noticia ha causado revuelo en el mundo entero porque nadie esperaba una renuncia en la Sede Vaticana,  y mucho menos hacerla pública dejando atrás a toda la Curia.  El propio cardenal que le acompañaba exclamó al oir  la noticia es un rayo en cielo sereno.  Lo lógico hubiese sido verlo morir en el interior del Vaticano, teniendo en cuenta la esperanza de vida média y los adecuados cuidados sanitarios que recibe.  Él apeló al cansancio y la imposibilidad de mantener las funciones de papa.

              A mi juicio ha sido valiente renunciando al cargo y de la forma que lo ha hecho. Veremos qué ocurre, es un hecho sin precedentes.  Hacía seis siglos que no ocurría algo similar, cuando Gregorio XII durante el Cisma de Occidente renunció al cargo.