Las bodas de Caná, pintura veneciana en el Louvre.

Las Bodas de Caná. Paolo Caliari, El Veronés. (Verona 1528-Venecia 1588)

       Sería extraño pensar que alguien que vaya a París por primera vez no haya programado una visita al Museo del Louvre.  Quién no ha soñado con ver la Venus de Milo,  fotografiar el código Hammurabi, o encontrarse de frente con la dama de la misteriosa sonrisa,  pero son pocos los que han advertido a priori la existencia de este sensacional cuadro de El Veronés.  Cuando la expectación que desata el retrato de Leonardo ha disminuido, el visitante continua el recorrido por la sala y el asombro vuelve a causarlo el impresionante cuadro de las bodas de Caná, situado justo enfrente de La Gioconda.

      Las bodas de Caná fue un encargo del convento benedictino de San Giorgio Maggiore de Venecia por el que el pintor recibiría 324 ducados y  varias tinajas de vino.  El cuadro estuvo expuesto en el refectorio de dicho convento 235 años hasta que fue expoliado por Napoleón en 1797 durante la campaña italiana y desde entonces se encuentra en París.

            Sorprende girarse y descubrir la imagen de Jesús en el centro del cuadro como única figura que mira al espectador. Pintado en 1563, con casi 10 metros de largo y 7 de ancho, el tema, recogido en el Evangelio de San Juan, representa el primer milagro que realizó Jesús cuando junto a la Virgen María y algunos de los discípulos, fueron invitados a una celebración nupcial en Caná (Galilea).  En un momento de la fiesta, Jesús transformó las tinajas de agua en vino ya que éste se había acabado.

           La mayoría de los personajes representados en esta obra, a excepción de la figura de Cristo, son retratos: Don Alfonso Dávalos representado como el novio, Leonor de Austria como su esposa; también se puede ver a María de Inglaterra y Francisco I, a Carlos V y hasta Solimán I. Así pués, están representados todos los grandes de la época.

       La singularidad de la pintura es que El Veronés fue capaz de representar la escena religiosa del Nuevo Testamento al estilo de una celebración veneciana.  Con la sociedad política de su tiempo puesta de manifiesto en la suntuosidad de las vestiduras, la ornamentación del decorado y el esplendor arquitectónico que rodea a los personajes.  Toda esta expectación contradecía el relato evangélico, ya que las escena expresa más una festividad pagana y frívola que un sentimiento religioso, lo que originó un conflicto entre el pintor y la Iglesia Católica.

El Veronés se inmortalizó en el oleo tocando la viola con una túnica blanca frente a Tiziano que tocaba el contrabajo ataviado con túnica roja.  Tintoretto está situado tocando la viola en segundo término y  Bassano es el flautista. En la composición aparecen más de 130 figuras representadas.

*Veronese, biografía. Willian Michael Rossetti.