Una balada en sol menor de Chopin

Concierto para piano

Concierto para piano

Adrien Brody al piano

Adrien Brody al piano.

Varsovia

Varsovia

 

 

 

 

 

 

         A quién alguna vez la música, sea del tipo que sea, no le ha aliviado de una pena en su vida o le ha servido de bálsamo para curar heridas. A mi me ha ayudado, tengo que reconocerlo, conservo siempre a mano en un cajón un par de CD de los que tiro cuando hay caracter de urgencia. El otro día durante  un concierto para piano al que acudí pensaba en ello. Cómo es posible que la música clásica permita desencadenar ese abanico de sentimientos y emociones con unas notas. Tiene el poder de modificar el ánimo, de relajar, de hacernos soñar y en ocasiones incluso ha salvado vidas.  Recuerdo aquella secuencia de la película El Pianista, cuando  Wladyslaw Szpilman, un brillante músico polaco de origen judío, tocaba la balada en sol menor de Chopin en aquel viejo piano ante el oficial alemán y en la que éste quedaba atrapado por la belleza de las notas. Escena inolvidable cargada de simbolismo con una música envolvente. Una película de alcance histórico y de imborrable y estremecedora realidad en una lucha por la supervivencia frente a la maldad del ser humano.

       Cuando, en 1939, los alemanes invadieron Polonia, Szpilman consiguió evitar la deportación a Treblinka  gracias a la ayuda de unos amigos. A cambio tuvo que vivir escondido y completamente aislado durante años, sobreviviendo a constantes peligros, al hambre y el horror que la barbarie nazi impusieron en el  guetto de Varsovia -una cárcel de indignidad, muerte y sufrimiento-antesala de los campos de exterminio. La diferencia entre esta pelicula y cualquiera de las que se han hecho sobre el holocausto es que ésta se sostiene en un emotivo canto a la perfección del arte, en este caso la música clásica para sobrellevar la soledad y la muerte.

      Por ello cuando escucho este tipo de música dejo que suene dentro de mí, que llegue y que las notas fluyan.  Yo la recomiendo siempre como terapia, es un sencillo placer al alcance de todos que muchos no saben apreciar y en ocasiones en esas cosas simples encontramos la armonía deseada.

 

Banda sonora original de la película El pianista:

 

  1. Nocturno en do sostenido menor, Op. póstumo n.º 20 (Frédéric Chopin)
  2. Nocturno en mi menor, Op. 72 n.º 1 (Frédéric Chopin)
  3. Nocturno en do menor, Op. 48 n.º 1 (Frédéric Chopin)
  4. Balada n.º 2 en sol mayor, Op. 38 (Frédéric Chopin)
  5. Balada n.º 1 en sol menor, Op. 23 (Frédéric Chopin)
  6. Vals n.º 3 en la menor, Op. 34 n.º 2 (Frédéric Chopin)
  7. Preludio en mi menor, Op. 28 n.º 4 (Frédéric Chopin)
  8. Andante spianato en sol mayor (Frédéric Chopin)
  9. Gran Polonesa Brillante en mi bemol mayor (Frédéric Chopin)
  10. Moving to the Ghetto Oct. 31, 1940 (Wojciech Kilar)
  11. Mazurka en la menor, Op. 17 n.º 4 (Frédéric Chopin)