San Juan Bautista

Salomé con la cabeza del Bautista. Tiziano.

        “En verdad os digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer uno mayor que Juan el Bautista”.  Mateo 11

            La Iglesia Católica celebra normalmente  la fiesta de los santos en el día de su muerte. En el caso de San Juan Bautista, se hace una excepción y se celebra el día de su  nacimiento, 24 de junio, seis meses antes de la Navidad. El evangelio narra como su madre Isabel, estaba embarazada de seis meses, cuando el ángel anunció a su prima, María, que sería la madre del Mesias.  También se conmemmora, el dia 29 de agosto, como la fecha del martirio por decapitación de Juan El Bautista por orden de Herodes Antipa, a través de la petición de venganza de su hija Salomé.

         Juan El Bautista, es conocido también como el precursor de Cristo, es decir, el enviado por Dios  para anunciar y preparar la llegada del Salvador. Cuando los judios enviaron a los sacerdotes de Jerusalén, para saber quién era, éste les respondió:

        “Yo no soy el Cristo, yo soy la voz de uno que clama en el desierto: enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaias”.    Juan 1:23.

            Hace exactamente diez meses visité la Basílica Católica de San Silvestro in Capite en Roma. Es un templo situado en la Piazza de San Silvestre, un lugar céntrico, cercano a la turística Fontana de Trevi, con lo cual tenía la impresión que aquel lugar estaría frecuentado por turistas. Para mi sorpresa no fue así. Tuve la suerte de llegar cuando quedaban pocos minutos para el cierre del templo y su sacerdote, muy amable, permitió que permaneciera un poco más de tiempo en su interior.

Interior del templo

             Lo primero que vi nada más entrar fue una iglesia barroca, rica en mármoles y dorados, con una profusa decoración artística, obras de arte, y una gran cúpula dorada. Como guiada, miré a mi izquierda, y vi a escasos metros una pequeña capilla en penumbra, a la cual pude acceder. Me dirigí hacia su entrada, y en ella encontré lo que esperaba, las reliquias de Juan El Bautista. No me detuve a pensar los numerosos lugares que se atribuyen tener dichas reliquias también, era un momento único, me encontraba a solo un metro de la cabeza de Juan El Bautista, y desde la fe y sin ella también, conmueve pensar que estaba junto a los restos de aquėl que bautizó a Jesúscristo, hace más de dos mil años.

Reliquias del Bautista

            El sacerdote me contó que la cabeza de Juan El Bautista llegó a Roma procedente de Grecia, y a su vez de Palestina, trasladada por un grupo de monjes en el año 1169.  Hasta allí acuden personas de todos los lugares de Europa a dejar flores, a rezar, a encender velas, a permanecer en silencio en su interior… yo dejé una vela encendida en  aquella pequeña capilla.

Vela junto a Juan El Bautista

Nota: Construida en el siglo VIII por el Papa Esteban III como un lugar sagrado para las reliquias de los santos y mártires de las Catacumbas, y restaurada por Inocencio III en 1200. Posteriormente se erigió el campanario románico. Es considerada la iglesia católica de los ingleses en Roma.

 

 

Campanario

 

Placa a la entrada de la Basílica

 

3 pensamientos en “San Juan Bautista

  1. Estupenda entrada como siempre. A veces la rutina nos hace olvidar que lo que puede ser banal (como la celebración de la fiesta de San Juan) tiene un trasfondo de notable interés. Magníficas imágenes por cierto.

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