Papá, ¡quiero un movil!

Parece que de un tiempo a esta parte es la frase más oída por los padres que tienen hijos con edades que rondan los nueve y diez años.  Cada vez es más frecuente ver a niños con un móvil en la mano, igual chatean, envian whatsApps o graban videos para subir a la red.  Los menos son los que hablan por telefono.  Con la excusa de tener control y vigilancia del niño cuando está fuera de casa, algunos padres toman la decisión de que, el niño debe tener un móvil, y yo me pregunto, si en el colegio no les dejan tener móvil, a dónde va un niño de 9 años sin sus padres con un móvil en el bolsillo.

Me sorprende que se ha impuesto como el regalo ideal para la comunión,  a ser posible de alta gama, con gran pantalla y conexión a internet.  Atrás quedaron el reloj de pulsera, el libro de comunión, la muñeca o la bicicleta, ahora eso no les ilusiona y aquello es ahora un anacronismo.  Hoy les regalan un smartphone con acceso a una “plataforma multimedia” que le permitirá hacer un uso indiscriminado e inconsciente  y así estar “on” durante todo el día.

Yo debo estar anticuada, pero no acepto que los niños dejen de ser niños antes de tiempo. Todo a su tiempo, aunque tengo claro que tener un móvil no es cuestión de edad.  Hay estudios realizados al respecto que situan entre 10 y 15 años la edad para tener un primer teléfono móvil.  Hasta las empresas de telefonía, sabedoras del poder de atracción que ejercen los móviles han creado aplicaciones llamativas, “tarifas jovenes” y teléfonos pensados para los más jóvenes.

Sin ir más lejos, diariamente en mi trabajo en el hospital compruebo como los niños lactantes, en sus cunas, juegan con el móvil de sus padres.  Ya no se les consuela o entretiene con un sonajero, peluche o juguete musical, ahora el móvil es la distracción y parece el único procedimiento para calmar un simple llanto. Si desde tan pequeño ves a tu alrededor un mundo de telefonía móvil, cuando tenga 8 años querrá uno propio.

Así que no me queda otra que pensar que cambian los tiempos y cambiamos nosotros con ellos y puede que los beneficios que nos aporten también llevan incluido el tributo de los daños colaterales, pero no seré yo quien enumere todos los efectos secundarios de la telefonía móvil, para eso está la OMS, para recordarnoslo.

2 pensamientos en “Papá, ¡quiero un movil!

  1. Estoy totalmente de acuerdo con todo lo dicho en el texto pero la presión social a la que los niños están sometidos hace que los padres se vean obligados a comprarles el movil mucho antes de lo imaginado. Basta que un niño tenga un movil para que el resto lo quiera también y nosotros como padres por no ver a nuestro hijo fuera de lugar entre sus amigos, ¡¡le compramos el dichoso movil, que realmente no necesitan para nada, para que esté al nivel de los amigos!! y personalmente veo que el problema es que no solo quieren un movil, sino que quieren el último modelo!!! Es un asunto dificil de afrontar para los que estamos pasando por ello pero yo soy de las que pienso que siempre y cuando haya un control y reglas de cuando y donde utilizarlo entonces quizas no sea tan malo como se plantea…

  2. Muy dificil, es cierto. Los padres nos vemos sometidos a la presión de la sociedad, que nos arrastra hacia el consumismo. Nuestros hijos a la inercia de las modas y tendencias. Al final accedemos a casi todo. Yo soy partidario del móvil, porque bien es cierto que te soluciona muchisimo en el día a día, pero con un uso razonable, con ciertas normas y por supuesto a una edad resoponsable, no con nueve o diez años. Un saludo Nuria. Encantada de verte por aquí.

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