La noche mágica de los Reyes Magos

Reyes Magos de Oriente.  Málaga 2013.

Hay una parte de mí en la que habita una niña, una niña grande que aún sueña y que vive la magia y la ilusión de los niños.  Y vive todavía en mí porque yo no quiero que se extinga.  Adoro el mundo de los niños y su inocencia, ellos son nuestra única esperanza y poder ver por sus ojos es descubrir otro mundo del que los adultos nos fuimos apartando a medida que crecíamos.

Para mí la noche de reyes sigue siendo una noche de sueños, quizás porque mis hijos me han permitido vivirla intensamente durante muchos años.  Recuerdo de niña, poner los zapatos en un lugar determinado, ir a dormir pronto e intentar confundir cualquier pequeño ruido en la casa durante la noche, con la presencia de los reyes depositando los juguetes para mí.  Después cuando tuve hijos continué con todo el ritual.  He sido “rey mago” disfrazado para ellos desde que fueron pequeños y lo sigo siendo, comparto con mis hijos la tradición, les hago soñar por una noche y sin darme cuenta también yo sueño con ellos.

Adoración de los Reyes Magos. Rubens.  Museo del Prado

Pero, ¿de dónde viene la tradición de los Reyes Magos?  Como figura católica los Reyes Magos de Oriente tienen su origen en torno al nacimiento de Jesús y su historia se integra en los Evangelios Canónicos que comprenden el Nuevo Testamento de la Bíblia.  Según éstos, venían procedentes de Oriente, cuentan que fueron tres, ya que tres fueron los regalos ofrecidos al Niño Jesús, oro (con el que agasajaban a los reyes), incienso (empleado como ofrenda a Diós) y mirra (una sustancia usada para embalsamar a los muertos). En algún momento del viaje una estrella les guió (la estrella de Belén) llegando de forma providencial al lugar donde nació Jesús y allí le adoraron.  Por el camino coincidieron con el Rey Herodes quién les requirió para ser informado del lugar exacto del nacimiento de un niño y así poder adorarle también:

               “Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

                 Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino”.          Mateo 1, 1-12

¿De dónde proviene el nombre de los Reyes Magos?  Existe una iglesia bizantina en Rávena (Italia) llamada San Apolinar Nuovo, cuyo friso, que recorre los dos laterales superiores de la nave central está decorado por un mosaico que data del siglo VI.  En dicho mosaico se aprecia a tres personajes ofreciendo un obsequio a la Virgen que lleva en brazos al niño.  Sobre el mosaico se leen los nombres de: Gaspar, Melchior y Balthassar.  Después la tradición católica ha ido agregando símbolos como la representación de las tres razas de la antiguedad (Asia, Africa, y Europa), y el uso de hacer coincidir la festividad de la Epifanía, el 6 de Enero, con la venida de los Reyes Magos.

Existe una leyenda en la cual el apóstol Tomás se encontró en la Peninsula Arabiga años más tarde a los tres magos ya convertidos en sacerdotes,  que fueron martirizados y sus restos llevados a  Constantinopla por Santa Elena, madre del Emperador Constantino, para ser trasladadas sus reliquias años más tarde a la catedral gótica de Colonia, hoy convertida en lugar de peregrinación.

En Málaga los Reyes Magos salieron de La Alcazaba  anoche  para repartir  los juguetes a los niños de la ciudad…..

*El viaje de los Reyes Magos.  Federico Fernandez de Buján.

Un pensamiento en “La noche mágica de los Reyes Magos

  1. Hola, una vez más leo en tu scriptorium y me vuelvo un poquito más sabia. No sabía lo de la iglesia bizantina y me ha gustado recordar la lectura de los Reyes Magos.
    Yo también vivo la tarde-noche de Reyes de una forma muy especial, rodeada de mis hijas y sobrinos, de toda la familia e involucrándolos a ellos también en la ilusión y la magia de los Reyes Magos
    . Alguno que otro ha sido paje en las cabalgatas, ha disfrutado vistiéndose con su traje y ha vivido con ilusión una jornada inolvidable; y más de una hemos seguido la carroza donde iban subidos durante todo el recorrido con casi la misma ilusión que ellos mismos. Seguro que sabes de lo que hablo.
    Espero que hayas disfrutado de un muy feliz día de Reyes. Yo lo he hecho.

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