La espiritualidad en el Museo Carmen Thyssen de Málaga

 

 

                                                                                                                         

Fe y Fervor en la Colección Carmen Thyssen

No ha podido ser más oportuna la nueva exposición que se inauguró el pasado sabado 23 de marzo en el Museo Carmen Thyssen de Málaga.  Bajo un título, Fe y Fervor, tan contundente como este y aprovechando el sentimiento religioso que la ciudad de Málaga vive estos dias con la Semana Santa, la baronesa Thyssen ha vuelto a Málaga, esta vez para hacer un recorrido por la pintura religiosa, abarcando un periodo de tiempo que va desde la Edad Média hasta principios del siglo XX.  Las Sagradas Escrituras, la Pasión de Cristo, la vida de los santos y las manifestaciones populares son los motivos en los que se inspiran las diferentes obras que he podido ver en el museo.

                                                                                                                                 

Son doce obras las que están expuestas en la recien inaugurada Sala Noble, en la primera planta del museo. En ellas he visto reflejada la espiritualidad desde diversos puntos de vista, según la época y el autor.  Cada artista ha plasmado un mensaje distinto aunque la temática sea común en todos.  Esa es la grandeza de la pintura.  Y en general, de casi todo en la vida.  Una misma cosa es vista y percibida de diferentes formas según cómo se mire y quién lo mire.

De entre todas las obras hay una que por su expresividad y tamaño llamaba la atención en la sala sobre las demás.  Me refiero a “Cristo en la Cruz” de Anton Van Dyck, fechada en 1627.  Oleo de una gran fuerza y profundo sentimiento.  Representa a Jesús en la cruz, en los últimos momentos de su vida.

La obra más antigua de la colección, de 1326 realizada por Simone Martini, artista del Trecento Italiano, es “San Pedro”.  En ella, realizada en una tabla de tamaño médio, aparece el apostol sobre un fondo dorado llevando en sus manos las “llaves del cielo”.  Siendo un oleo pequeño resulta llamativo por su predominio de colores brillantes.

A mí especialmente me gustó una, quizás la más contemporanea de todas, pero muy vinculada al sentir andaluz, “La procesión de las siete palabras” de Gonzalo Bilbao Martinez (1902).  Es una expresión en la forma de entender la Semana Santa en el sur. Podría ser una pintura costumbrista andaluza en la que el pintor plasmó La Pasión de Cristo en las calles.

Junto a la Sala Noble, está la sala de Maestros Antiguos con diferentes esculturas de caracter religioso también y la obra “Santa Marina” de Zurbarán, oleo de grandes dimensiones que preside la sala. Santa Marina fue una mártir española, la impronta mantiene el halo de misterio  que caracteriza a los retratos de este gran pintor del Siglo de Oro en España.

El Domingo 24 de marzo fue jornada de puertas abiertas, por lo que la afluencia de público fue inmensa, teniendo en cuenta que Málaga casi dobla su población en la Semana Santa.

Nota: La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 30 de junio

http://www.enmiscriptorium.com/?p=73 (Paraisos y paisajes en la Colección Carmen Thyssen).

http://www.enmiscriptorium.com/?p=619 (Anglada-Camarasa en el Museo Thyssen de Málaga).

http://www.enmiscriptorium.com/?p=1528 (Un Belen Andaluz en el Museo Thyssen de Málaga).

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