El secreto de la Piedad

             El destino como casi siempre, puede cambiar la vida de una persona, y en este caso, Miguel Angel, el artista florentino sin esperarlo se encaminó de forma encubierta hacia la inmortalidad que la historia que le tenía reservada.  Contaba solo con 23 años y ya empezaba a destacar como un gran escultor, pero su talento era aún poco reconocido y estaba limitado al ámbito de Florencia.  Para cualquier artista de aquella época llegar a Roma era el gran sueño, recibir encargos de la iglesia era garantizar su trabajo y mostrarlo al mundo, ya que el  poder de la iglesia entonces era similar al de los faraones del antiguo Egipto. Era joven, apenas habia salido del entorno florentino, pero su nombre comenzaba a sonar en los círculos de arte como “ese joven florentino con talento”.

           Por entonces el embajador del rey francés en la Santa Sede, el cardenal Bilhères de Lagraulas le encargó una obra privada, pero con un marcado acento religiososo: Una Pietà, escena iconográfica muy común en el arte cristiano.  Buscaba una imagen, un momento concreto en la Pasión, una secuencia que simbolizara el momento justo que el cuerpo sin vida de Jesús es descendido de la cruz y colocado en el regazo de su desolada madre.  Miguel Angel aceptó y el 27 de agosto de 1498 firmó el contrato que decía así: ...consistirá en una Virgen María vestida, sustentando en sus brazos a un Cristo muerto, de la talla de un hombre normal, debe estar concluida en el término de un año y se pagará 450 ducados de oro...a lo que Miguel Angel respondió:…será la escultura en mármol más hermosa de las que existen hoy día en Roma y como ningún otro maestro de la actualidad la podría hacer mejor.

        Solo puso una condición, el bloque de mármol sería de Carrara y de la más alta calidad. Nueve meses duró el traslado de la pieza hasta Roma y el artista al observarlo  afirmó:” veo las formas humanas atrapadas bajo el mármol, solo es cuestión de tener paciencia y descubrirlas”.  Pese a su juventud, era consciente que aquello sería una carta de presentación en Roma, algo que le ayudaría a salir de los exclusivos círculos de Florencia. Aquella obra significó un antes y un después en su carrera.

Grupo escultórico

            En 1498, con solo 23 años comenzó a esculpir la figura que le llevaría todo un año.  El cardenal Lagraulas murió antes de que la obra fuese concluida y mucho se especuló sobre las causas de su muerte y el posible envenenamiento por parte de los Borgia.  El caso es que a su muerte la obra fue incautada por el Papa Alejandro VI Borgia. En 1499 y en el interior de la Basílica de San Pedro fue mostrada al mundo.  Cuenta su biógrafo Vasari que Miguel Angel permaneció escondido tras la columnas esperando los elogios por parte de los artistas y críticos del arte.  Exasperado ya que nadie pronunció su nombre, esa misma noche con la excusa de retocarla, irrumpió en la Basílica y talló de forma rápida en un cinto que atravesaba el pecho de María, la siguiente inscripción:

 MICHAEL. ANGELVS. BONAROTVS. FLORENT[INVS].FACIEBAT  “Miguel Ángel Buonarroti, el florentino, lo hizo”.

           Fue la única obra que firmó en sus 89 años de vida.  La crítica fue contundente, la elogiaron como la mejor escultura en mármol desde la antigua Roma.  La expresión de la Virgen es la de una mujer joven y piadosa.  La juventud de su rostro es una muestra del idealismo del Renacimiento por hacer perdurar belleza y juventud.  Sostiene en su regazo el cuerpo yacente de su hijo que muestra con  especial sutileza el sufrimiento previo en la cruz.  La imagen de Jesús es la de un cristo armonioso, parecería que no pesa y que su cuerpo solo descansa sobre su madre.

            No importa ser creyente o no, el grupo escultórico de La Piedad desmonta cualquier prejuicio entre lo divino y lo humano, está por encima de la religiosidad.  Inspira paz y piedad como la propia palabra indica, compasión, benevolencia, consuelo… y por otro lado fuerza en su expresión artística.  Aquella es una obra de arte como pocas en el mundo y tan solo frente a ella el ser humano es capaz de percibir esas sensaciones. ¿ Cómo pudo Miguel Angel hace cinco siglos esculpir con tanta perfección con tan solo un martillo, un  cincel y una perforadora para los rasgos faciales? Me lo he preguntado varias veces siempre que la he contemplado y me cuesta tener una explicación a ello.

Basílica de San Pedro

             Este grupo escultórico, tantas veces copiado y que ha servido de modelo a muchos escultores a lo largo de la historia tuvo un primer emplazamiento en la iglesia de Santa Petronella ya que estaba destinada a la sepultura de quien la encargara en su día. Años más tarde, en 1519 fue trasladada a San Pedro. La escultura se encuentra situada, en la primera capilla a la derecha al entrar en La Basílica de San Pedro.  En el año 1972, un fanático atacó la imagen causandole daños en el brazo derecho de la Virgen, el párpado y la nariz. Desde entonces un cristal a prueba de balas la protege. Durante la restauración, descubrieron que Miguel Angel había dejado escondida una M mayúscula en la palma de la mano izquierda, posiblemente en un intento de asegurarse que la historia y la posteridad no olvidase nunca quien fue el autor de La Pietà.

http://enmiscriptorium.wordpress.com/2012/11/16/miguel-angel-dejo-mensajes-prohibidos-en-la-capilla-sixtina/

Nota:  Siempre Michelangelo.  http://www.enmiscriptorium.com/?p=2288

4 pensamientos en “El secreto de la Piedad

  1. Miguel Ángel fue una persona con una sensibilidad especial y una fuerza interior arrolladora. Fue cantero en su niñez, lo que permitió conocer a la perfección la materia prima; y además estudió los cadáveres de distintas personas, tanto jóvenes como adultos de ambos sexos para poder reproducir más fielmente los rasgos humanos (aún a riesgo de su vida dadas las prohibiciones de la época). En definitiva un artista en el más pleno de sus sentidos. Me ha encantado este post…

  2. Así fue, mantenía una lucha de voluntades con su padre, que solo quería que aprendiera gramática y aritmética para ingresar en los gremios de funcionarios de la lana, pero su pasión por lo visual le hacía aferrarse al oficio de picapedrero y así pasaba las horas en clase, realizando bosquejos y dibujos.
    Existía una importante limitación en la época, que era la prohibición de diseccionar cadáveres. El único lugar de la Italia renacentista que se permitían las disecciones científicas era en la Universidad de Bolonia. Así que nos les quedaba otra alternativa que realizar acciones ilegales, robando cadáveres de los delincuentes que habían sido ejecutados, y durante la madrugada realizaban sus estudios de forma clandestina.

  3. “ LA PIETÁ” DE MIGUEL ÁNGEL

    Al golpe de tu mazo se estremece,
    de los Alpes , el marmóreo bloque;
    que solo espera que el cincel lo toque
    para vencer la sombra do adormece .

    En tanto, su blancura permanece,
    aguardando que el genio se desboque
    y a la piedra le reste con su choque
    lo que de piedra sobra y envilece .

    Quedando al descubierto alma piadosa
    que, en lágrimas de mármol, llora al hijo
    que entregó leyes del amor al hombre,

    grabó sobre la arena Cruz y Rosa,
    ató al cielo y la tierra en crucifijo,
    del Padre Celestial habló en el nombre .

    Reinaldo Bustillo Cuevas

    trinoelbrujo1934@hotmail.com

  4. Gracias por tu comentario. Muy bonitas palabras. Me recuerda a aquello que Miguel Ángel exclamaba cuando tenía ante él aquellos bloques de mármol blanco…”veo las formas humanas atrapadas bajo el mármol, solo es cuestión de tener paciencia y descubrirlas”. No habrá otro como él, tan completo, una genialidad humana. Afortunadamente vivió muchos años y gracias a ello conservamos ese inmenso y majestuoso legado, casi todo en Italia.

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