Benedicto XVI versus Ratzinger

Todos los años aprovechando el puente de diciembre me gusta sacar las cajas con los adornos de Navidad y montar el Nacimiento. Es una tradición ir añadiendo alguna figura nueva, animales, casas y así ampliandolo de forma que por dimensión, ocupa un lugar importante en mi casa. Este año pese a la polémica suscitada con el libro de Benedicto XVI y sea cual sea el mensaje que haya querido transmitir  yo pondré la mula y el buey como siempre.

Cualquier cristiano sabe que hay elementos en el Nacimiento como los pastores, los reyes e incluso  el buey y la mula que son tradición pero no esenciales en la fe.  En estos dias he podido leer algún que otro blog y  algunos artículos del tipo el Papa suprime el buey y la mula del belén distorsionando las palabras de Ratzinger en su último y polémico libro y con comentarios execrables  por “la supresión de los animales” como si eso fuese un nuevo Concilio Vaticano II.  No escribo esto como defensa del Papa sino porque quienes lo escriben probablemente no hayan leído el libro, hayan escrito de oídas o elucubrado la realidad.

La infancia de Jesús es el tercer libro que completa la trilogía que el cardenal Ratzinger, por aquel entonces, comenzó a escribir en el año 2003 y que ha concluido en el papado.  El libro se lee en dos tardes por bréve y fácil lectura y no sé si pensar que es una cuestión de marketing por parte del Vaticano para lanzar el libro, o es el periodismo actual que por ignorante y puesto a escribir, lo hacen sin contrastar.  Biografías y libros sobre la vida de Jesús hay miles pero obviamente no escritos por el Papa por lo que cualquier afirmación o comentario parece convertirse en una encíclica.  Ya lo advierte en uno de los prólogos…cualquiera es libre de contradecirme…y sin duda así lo han hecho.

Voy a dejar el texto completo donde hace alusión a la  figura del buey y la mula, pag 76:   “El pesebre hace pensar en los animales, pués allí es donde comen.  En el Evangelio no se habla en este caso de animales. Pero la meditación guiada por la fe, leyendo el Antiguo y Nuevo Testamento relacionados entre sí, han colmado muy pronto esta laguna, remitiendose a Isaias 1,3: “el buey conoce a su amo, y el asno el pesebre de su dueño; Israel no me conoce, mi pueblo no comprende”. 

La polémica está servida pero el libro ha lanzado su tercera edición y agotado.

Un pensamiento en “Benedicto XVI versus Ratzinger

  1. Vaya por delante que no he leído el libro pero, en cualquier caso, la “polémica” no me parece más que una técnica de ventas como comentas … En otras ocasiones y en caso inverso, las críticas desde el Vaticano no han hecho sino catapultar a la lista de los más vendidos libros que de otro modo quizá no hubieran resonado tanto (me acuerdo de El Código Da Vinci de Dan Brown). Entrando en materia, una exégesis de los evangelios permite interpretaciones muy amplias, tantas como que según San Mateo (2, 11) Jesús nació en una casa de Belén; San Marcos y San Juan no mencionan detalle alguno de su nacimiento; mientras que San Lucas (2, 7) refiere que María acostó a Jesús en un pesebre (sin mencionar animal alguno) porque no había sitio en la posada. En fin, se trata de una discusión que sirve para llenar páginas pero que no supondrá que quienes colocan un Misterio en su casa dejen de incluir al buey y la mula…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *