Asturias, el “Paraíso Natural”

Descubrir un lugar apartado del mundo sin salir de España, huir del tópico de verano asociado a playa, de las aglomeraciones de turistas buscando el sol, la noche y su madrugada, es posible.  El pasado verano encontré ese lugar en el norte de España.  Asturias es pequeña en extensión si la comparamos con otras comunidades pero infinita en paisajes, colores y sensaciones. La región se caracteriza por la gran variedad orográfica, en donde conviven la Cordillera Cantábrica con su extensa costa en donde se suceden los acantilados y las interminables playas, pero si algo llamó la atención cuando llegué es el predominio del color verde, bosques, árboles, laderas se simultaneaban en la mirada, no encontraré nunca un lugar tan especial, con tantos contrastes, un pequeño paraíso natural a nuestro alcance.

RIBADESELLA

Cualquier rincón de Asturias es maravilloso, pero elegí este lugar por su ubicación. Además de sus paisajes me ofrecía la posibilidad de la costa, bañada por el Cantabrico y también por la montaña, situada en una ladera que desemboca en el mar, donde pasear es una delicia.  Ribadesella reune ese aire de ciudad bien conservada del norte. En su paseo marítimo las edificaciones de impresionantes palacetes construidos a principios del siglo XX, con aspecto de casas antiguas abandonadas contrastan con la sencillez del paisaje, y con esa distribución tan particular de la ciudad que el río Sella la divide en dos. La parte antigua es pequeña y facilmente transitable, el paseo marítimo se prolonga hasta las faldas del monte Corberu, desde su cima ofrece vistas espectaulares del Cantabrico por un lado y de la costa de Ribadesella por el otro.

DESCENSO DEL SELLA EN CANOA. PLAYA DE RODILES. VILLAVICIOSA.

Sin duda, los más aventureros, los amantes del riesgo y de la adrenalina, van a encontrar su hueco.  Asturias me ofreció la posibilidad de vivir una experiencia única, divertida e inolvidable junto a mi familia. Descender en canoa por el río Sella, serpentear los rápidos, salvar obstáculos, remar, sentir el agua fría, tiene un valor añadido en aquel lugar.  El paisaje que contemplas mientras desciendes es salvaje, naturaleza en estado puro, los picos de Europa tan cerca te rodean, mientras las imágenes se van sucediendo a cada golpe de agua.  El recorrido consta de 15 kilometros, desde el puente de San Román, en Llóvio, pero si vas con n iños hay una opción más cómoda y es que puedes realizar tan solo el primer tramo de 7 kilometros con salida en Toraño.  Si alguien está pensando conocer Asturias no puede volver sin haber realizado el descenso del Sella, o se arrepentirá.

              Y como esta tierra ofrece todas las opciones, si buscas la soledad, un lugar donde solo el ruido de las olas te perturbe, acércate a la Playa de Rodiles. Perderte en ella es fácil por su inmensidad, de fina arena blanca, el mar revuelto casi siempre y rodeada de montañas que se adentran en el mar.  Lejos de haber sido atropellada por el desarrollo urbano de la zona, conserva ese paisaje mezcla entre misterio y sosiego.  El encanto de este lugar es añadido porque en ella desemboca la ría de Villaviciosa, uno de los mayores estuarios de la costa asturiana.  Esta ría aporta sus aguas fluviales al Cantabrico y es todo un espectáculo contemplar la entrada de la ría en el revuelto mar.  Villaviciosa es una pequeña localidad cercana a esta playa con un completísimo repertorio de Arte Románico, la villa está declarada conjunto Histórico Artísitico, y no dejeis de probar la sidra en lugares típicos de la ciudad y conocer la fabrica y bodegas de la famosa sidra El Gaitero.

LA ASTURIAS VERDE

 Seguimos con la ruta y me dirijo hacia la primera capital Asturiana, Cangas de Onís. donde está situado el monumento prerrománico más antiguo de Asturias, la capilla de Santa Cruz, construida en el año 737, para guardar la cruz de madera, que según cuenta la tradición enarboló el rey pelayo en la batalla de Covadonga.  Merece la pena visitar también el puente romano a la entrada de la localidad, aunque su construcción es medieval está elevado sobre la estructura de una edificación anterior de la época romana.  Más arriba me dirijo hacia la cuna de la Reconquista y el verdadero símbolo asturiano, es lugar es Covadonga, cargado de simbolismos, un lugar mágico.  Está situado en una montaña sagrada en la cuál, cuentan que vivía un ermitaño dedicado a la contemplación.  El entrono natural de Covadonga está formado por la santa cueva con la imagen en su interior de la Virgen de Covadonga (la santina), la colegiata, y la imponente Basílica, todos ellos considerados Monumento Nacional.  En el interior de la cueva se conserva el sepulcro de Don Pelayo, el primer monarca asturiano.

 

                                                                                                                                             

Si continuamos nuestra ruta hacia arriba podremos llegar a rozar el cielo cuando nuestros ojos descubran la belleza de los Picos de Europa, que al parecer deben su nombre a que sus cumbres eran las primeras que divisabn los navegantes al regresar de America.  Las caracteristicas abruptas del terreno y su difícil acceso han facilitado también su mantenimiento y que la invasión humana np haya dejado su huella de destrucción en el entorno.  Todo el parque nacional tiene un bellisimo paisaje modelado por llanuras y vegas y enmarcado alrededor por los lagos Enol y Ercina.  Puede ofrecer diversas posibilidades para disfrutar de la naturaleza, dependiendo de la estación del año.  En verano es muy apetecible porque el clima es fresco, saludable y puedes tener la suerte de encontrarte un mar de nubes cubriendo la totalidad de los valles.

OVIEDO

 La capital del Principado de Asturias es una ciudad moderna que invita a pasear y poder descubrir de cerca todos sus rincones, que son innumerables, sobre todo en el casco antiguo.   Perfectamente cuidada y limpia descubrí una ciudad diferente preocupada por enfatizar el caracter histórico en cada uno de sus edificios, en su mayoria rehabilitados.  El centro es peatonal, transitable, antiguo, señorial, una mirada al pasado.  La plaza de la catedral presidida por la torre de su basílica es un espacio abierto, amplio, desde donde contemplamos el Palacio de Valdecárzana, del sigloXVII (allí estuvo emplazado el conocido casino de la Regenta).  Esta zona es un regreso al Oviedo que “Clarín” nos descubrió en su novela. Destacar la belleza de sus calles Cimadevilla y la Magdalena, llenas de cafés, comercios y pequeños establecimientos con productos típicos de la zona.  El fontán, la plaza Daoiz y Velarde, lugares emblematicos del oviedo histórico, evocadores del pasado.

               No puedo obviar las joyas artísticas del prerromanico asturiano, Sta. Maria del Naranco y San Miguel de Lillo, ambas declaradas por la Unesco Patrimonio de la humanidad.

Visitas a ciudades recomendadas: Oviedo, Gijón, Avilés.

Poblaciones costeras: Ribadesella, Lastres, Llanes, Luarca, Villaviciosa, Colunga,Cudillero.

Poblaciones de interior:Cangas de Onís, Arriondas, Cabrales, Covadonga, etc…

Para hacer el descenso del sella, dirigirse a la localidad de Arriondas, allí numerosas empresas ofrecen este servicio, dotadas de equipaciones.

                                                      

                                                               

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