Feliz año 2015

"Et in Arcadia Ego". Lapiz sobre papel

“Et in Arcadia Ego”. Lapiz sobre papel

 

                    “En cierto modo todos pertenecemos a ese lugar donde alguna vez nos enamoramos. Y ese es mi caso.     Carlos Baeza.  La Ciudad de las Cúpulas.

        Feliz y próspero año 2015 a todas las personas que me siguen en este rincón de arte y de sueños,  y que tienen la sensibilidad para captar la esencia de la vida, que son las cosas sencillas, aquellas que tenemos cerca.

La obra elegida forma parte de la exposición incluída en la muestra “Universo Melilla”.  Una pintura que despierta en mí sentimientos alojados en la memoria.  Por un lado me recuerda a Melilla y por otro a Alhucemas, dos lugares en donde estuve, viví, me enamoré y fui inmensamente feliz.

Feliz Navidad desde mi scriptorium

 

                                                                                   Posean los humildes la humildad de Dios para llegar a la altura también de Dios. ( S. Agustín, C. 184, 1)

 

                  Feliz Navidad a todas las personas de buena voluntad en el mundo, a todos los que me empujan a escribir, a mis lectores habituales, comentaristas, a quienes me escriben palabras afectuosas y felicitaciones por los diferentes artículos, y a los miles de visitantes anónimos de todo el mundo. Esperemos que el próximo año venga renovado y con esperanza para todos.  Paz en el mundo. 

Nota.  La pintura escogida es La Adoración de los pastores, firmado por El Greco, y que pude apreciar la pasada primavera en Toledo, con motivo de la muestra  “El griego de Toledo”, conmemoración del IV centenario de su muerte.

 

Sindrome de Dunning-kruger

       Resulta, cuando menos, sorprendente como el ser humano -algunos- tienden a hacer juicios apresurados sobre los demás. Opiniones sin fundamento en su mayoría, llevados tan sólo por la imaginación o por la convicción de que están en lo cierto, sin ni siquiera tomarse la molestia, para qué, de averiguar qué o quién está detrás de esas estimaciones gratuitas e infundadas. Y lo curioso es que el juicio suele ser dañino, escrutando lo peor del prójimo y reflejándolo, como es lógico, favorablemente sobre sí mismo.

      Está más que demostrado la tendencia a no advertir nuestros propios defectos y sin embargo “distinguir” claramente los de los demás, sin darnos cuenta que cuando valoramos, -menospreciamos- en este caso, nos calificamos a nosotros mismos, y el juicio de valor acaba convertido en prejuicio personal. Hipocresía. Así somos el ser humano.

      Esto es un fenómeno contrastado y con rigor científico,  desde hace ya tiempo, por expertos en Antropología y Psicología de la Universidad americana de Cornell, los cuales llevaron a cabo un estudio del por qué hay personas que tienden a valorarse a sí mismas por encima de los demás. Es el Sindrome de Dunning-kruger, que viene a decir que quien posee menos habilidades y conocimientos le cuesta reconocerlo, es como sí debilitaran su confianza, y lo que es peor, suelen creer que su juicio es el único válido. Están convencidos de ser los mejores y de poseer  la verdad absoluta, sobreestimando sus propias competencias y talento. Es algo así entre la vanidad y la arrogancia, tan de actualidad.

      Y es que estamos rodeados de “expertos’ en todo,  auténticos eruditos de la vida, charlatanes en su mayoría incapaces de reconocerlo y poseedores de esa tendencia sistemática a valorarse por encima de la media. Son los pseudorredentores del siglo XXI, que andan proclamando firmemente  sus vaticinios allá por donde pasan y que no sólo toman decisiones desafortunadas para el bien de la sociedad, si no que a la vez, su vanidad les impide darse cuenta de ello.