Santa Rita de Casia. 22 de Mayo

santa Rita

 

           “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

Son numerosas las personas que desde siempre y por diferentes razones han invocado a Santa Rita alguna vez en la vida pero pocos conocen la vinculación de esta santa con la Orden de San Agustín.   Santa Rita nació en Roccaporena (Italia), un pequeño pueblo a unos cinco kilómetros del municipio de Casia, en 1381. Hoy día esa pequeña ciudad tiene unos 3.200 habitantes. En aquel tiempo, era una república independiente en la región de Umbría que contaba una población extensa de unos 20.000 habitantes con numerosos castillos y varios poblados.  Casia era un centro político y comercial importante con actividades de todo tipo. También era un lugar referente para las comunicaciones entre el reino de Nápoles y las ciudades de los Apeninos.

Vivió humildemente su vida cristiana como esposa, madre, viuda y finalmente religiosa. Una vez que enviudó buscó un convento donde poder permanecer el resto de su vida pero ninguno la aceptaba debido a la muerte violenta de su marido y su comprometido pasado. Ocurrió entonces el milagro. Una noche, desalentada invocó a San Agustín, San Nicolás de Tolentino y San Juan el Bautista del cual ella había sido devota.  Tuvo un largo sueño y cuando despertó estaba dentro del Monasterio, ante aquel milagro las monjas agustinas no pudieron  negarse a aceptarla en la comunidad. Ingresó por tanto en la vida religiosa agustiniana de Santa María Magdalena de Casia, donde vivió cuarenta años sirviendo a Dios fielmente y a la comunidad con dedicación y generosidad.

Sarcófago de Santa Rita

Sarcófago de Santa Rita

Poco antes de su muerte, el 22 de mayo de 1457, cayó gravemente enferma y pidió que le llevaran una rosa que había brotado de manera milagrosa en el frío invierno de su huerto en Roccaporena.  En ese momento manifestó que aquella era la prueba de que si algo se pide con fe, no es imposible de conseguir.  Por ello, el 22 de mayo aniversario de su muerte, en todos los conventos agustinos se celebra una ceremonia de bendición de las rosas y se distribuyen entre los devotos.  Fue beatificada en 1628 por Urbano VIII. En 1738, la Orden de San Agustín decidió pedir a la Santa Sede la canonización de la beata Rita. El proceso comenzó en 1887. Fueron aceptados tres milagros, los cuales se examinaron a lo largo de 1899 y tras ello fue proclamada santa por León XIII el 24 de mayo de 1900 en la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Es invocada como protectora del matrimonio, de la familia y de la paz,  y es llamada la santa de los casos  imposibles. Ella supo perdonar sin condiciones y aceptó participar en la Cruz de Cristo con el ejemplo de su vida.

La Basílica de Santa Rita de Casia se encuentra en la ciudad de Cascia en la región de Umbría (Italia). En ella se venera el cuerpo incorrupto de Santa Rita  y es uno de los santuarios más importantes de Italia.

Basílica de Santa Rita

Basílica de Santa Rita

 

“La santidad, la plenitud de la vida cristiana no consiste en realizar empresas extraordinarias, sino en unirse a Cristo, en vivir sus misterios, en hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos. La santidad se mide por la estatura que Cristo alcanza en nosotros, por el grado como, con la fuerza del Espíritu Santo, modelamos toda nuestra vida según la suya” .      Benedicto XVI

Desde los día 19 al 22 de mayo de 2014 en la Iglesia de San Agustín (Agustinos) de Málaga tendrán lugar una serie de actos conmemorativos.

*Santa Rita, vida y milagros”.   P. Ángel Peña.

*Orden de San Agustín.

 

El color de la primavera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Girasol

Girasol

           Hay quien se entera de que la primavera ha llegado solo a través de los anuncios de grandes almacenes en los cuales  intentan mostrarnos las tendencias, la moda, colores y llamar nuestra atención de algún modo como reclamo publicitario.  Parece que cuando llega esta fecha del año los cambios que se producen a nuestro alrededor afectan también al organismo, a las relaciones personales, laborales y al estado anímico en general, después del frío y la oscuridad de los días de invierno.  Pero también la ciencia se pregunta qué ocurre en el ser humano cuando esta estación llega cada año a nuestra vida y produce múltiples cambios, qué nos ocurre cuando los días son más soleados, cálidos, largos…en los cuales sin darnos cuenta  se precipitan algunas de las manifestaciones más intensas de la vida, no solo en el ser humano, también en el resto de seres vivos.

          Es frecuente la aparición de la astenia primaveral, lo que conlleva un cambio en el humor de la persona y en la frecuencia del sueño.  Al igual que ocurre en  otoño, hay quien siente un estado emocional de tristeza y melancolía, perdida de motivación, aburrimiento o una mayor fatiga, que aparece como causa de los cambios de estación. Es como si el organismo hubiese estado invernado unos meses y cuando llega la primavera surge un renacimiento que afecta sobre todo a las personas más vulnerables. Igual de ahí el refrán “la primavera la sangre altera”. Yo soy de las que piensa, que es un buen momento para enamorarse de toda la belleza que la propia naturaleza nos ofrece, y el color de las flores es una de ellas.  Este año he sembrado geranios, jazmínes de diferentes tamaños, lilas, buganvilla y algunos girasoles y de momento ya han dado su flor. Es un regalo la naturaleza. 

 

 

Una balada en sol menor de Chopin

Concierto para piano

Concierto para piano

Adrien Brody al piano

Adrien Brody al piano.

Varsovia

Varsovia

 

 

 

 

 

 

         A quién alguna vez la música, sea del tipo que sea, no le ha aliviado de una pena en su vida o le ha servido de bálsamo para curar heridas. A mi me ha ayudado, tengo que reconocerlo, conservo siempre a mano en un cajón un par de CD de los que tiro cuando hay caracter de urgencia. El otro día durante  un concierto para piano al que acudí pensaba en ello. Cómo es posible que la música clásica permita desencadenar ese abanico de sentimientos y emociones con unas notas. Tiene el poder de modificar el ánimo, de relajar, de hacernos soñar y en ocasiones incluso ha salvado vidas.  Recuerdo aquella secuencia de la película El Pianista, cuando  Wladyslaw Szpilman, un brillante músico polaco de origen judío, tocaba la balada en sol menor de Chopin en aquel viejo piano ante el oficial alemán y en la que éste quedaba atrapado por la belleza de las notas. Escena inolvidable cargada de simbolismo con una música envolvente. Una película de alcance histórico y de imborrable y estremecedora realidad en una lucha por la supervivencia frente a la maldad del ser humano.

       Cuando, en 1939, los alemanes invadieron Polonia, Szpilman consiguió evitar la deportación a Treblinka  gracias a la ayuda de unos amigos. A cambio tuvo que vivir escondido y completamente aislado durante años, sobreviviendo a constantes peligros, al hambre y el horror que la barbarie nazi impusieron en el  guetto de Varsovia -una cárcel de indignidad, muerte y sufrimiento-antesala de los campos de exterminio. La diferencia entre esta pelicula y cualquiera de las que se han hecho sobre el holocausto es que ésta se sostiene en un emotivo canto a la perfección del arte, en este caso la música clásica para sobrellevar la soledad y la muerte.

      Por ello cuando escucho este tipo de música dejo que suene dentro de mí, que llegue y que las notas fluyan.  Yo la recomiendo siempre como terapia, es un sencillo placer al alcance de todos que muchos no saben apreciar y en ocasiones en esas cosas simples encontramos la armonía deseada.

 

Banda sonora original de la película El pianista:

 

  1. Nocturno en do sostenido menor, Op. póstumo n.º 20 (Frédéric Chopin)
  2. Nocturno en mi menor, Op. 72 n.º 1 (Frédéric Chopin)
  3. Nocturno en do menor, Op. 48 n.º 1 (Frédéric Chopin)
  4. Balada n.º 2 en sol mayor, Op. 38 (Frédéric Chopin)
  5. Balada n.º 1 en sol menor, Op. 23 (Frédéric Chopin)
  6. Vals n.º 3 en la menor, Op. 34 n.º 2 (Frédéric Chopin)
  7. Preludio en mi menor, Op. 28 n.º 4 (Frédéric Chopin)
  8. Andante spianato en sol mayor (Frédéric Chopin)
  9. Gran Polonesa Brillante en mi bemol mayor (Frédéric Chopin)
  10. Moving to the Ghetto Oct. 31, 1940 (Wojciech Kilar)
  11. Mazurka en la menor, Op. 17 n.º 4 (Frédéric Chopin)