Navegando en velero desde Málaga

               Si alguna vez tuviese la oportunidad de tomarme un tiempo sabático junto a mi familia, dejando atrás la rutinaria vida laboral, las obligaciones, el sinfín de regularidades al que la vida nos somete y pudiese desprenderme de todo lo anodino, yo navegaría por algún lugar del mundo aprovechando las diferentes épocas estivales. He oído decir a las personas aficionadas a la navegación  que las sensaciones experimentadas sobre un barco no se pueden explicar a menos que uno pueda percibirlas por sí  mismo. Yo me marcharía una temporada a sentirlas, ligera de equipaje y con la cámara de fotos a cuestas, pero a ser posible no eligiría mar adentro, sino alrededor de una isla, de una costa, de un país.

Sentir la libertad y el viento, olvidarme del calendario y de preocupaciones, descubrir lejanos rincones y paisajes de belleza infinita, contemplar amaneceres, y puestos a elegir algún lugar, escogería sin duda alguna la tierra de fuego, el Cabo de Hornos, la Isla de los Estados o los Glaciares de la Cordillera Darwin. Cualquier cosa con tal de aproximarme a la Antártida. Eso sería un sueño que tal vez alguna vez pueda llevar a cabo, quién sabe. La realidad es otra, no tengo barco, ni siquiera el permiso reglamentario para llevarlos, pero el gusanillo del mar existe, y para quitarme el deseo mi amigo Paco me invita de vez en cuando a navegar por el Mediterraneo, que es el mar que baña a la ciudad de Málaga. Paco es un hombre de mar que ha hecho de una afición parte de su vida, y lo toma con la pasión con la que hay que tomar las cosas que realmente nos gustan.

Su barco está atracado en el  puerto de Málaga, es un Crucero de vela familiar, de marca Beneton 30,5, es decir 9 metros de eslora, con capacidad para navegar seis personas. De nombre NEVA.  No entiendo mucho de barcos, pero es una embarcación bonita, y tiene su historia también, como casi todo. Perteneció al Rey Balduino de Bélgica cuando el matrimonio vivía en Motril.   El nombre se lo puso la Reina, el mismo que el río Neva en Rusia que recorre la parte occidental del óblast de Leningrado (región histórica de Ingria) y la ciudad de San Petersburgo desembocando en el golfo de Finlandia.

A mi amigo se lo vendió el sobrino de los Reyes. Está dotado de  buenas velas y un completo equipo de navegación que incluye radar y sondas a color, que le ha permitido ganar numerosas regatas gracias a un equipo con experiencia en uno de los mejores club de España. Hasta ahora ha participado en numerosas  regatas por toda la Costa del Sol y con un alto palmarés. Me contaba que en la última regata, con un viento desde el comienzo de 40 nudos (cuando lo normal es de 15-20) resistieron hasta ganar, algo que no olvidará nunca. Asi que, quién sabe, igual lo que comenzó como un paseo por la bahía de Málaga y unas jornadas de navegación lúdicas, se convierten en algo más un día de estos. El tiempo lo dirá.

Bahía de Málaga

Costa de Málaga

 

Puerto de Málaga

Solidaridad con Galicia

 

Hoy es un día de luto para los familiares de las víctimas del trágico accidente ferroviario ocurrido a escasos kilómetros de Santiago de Compostela, pero también es un día de luto para Galicia y para toda España. Amanecimos consternados ante la magnitud del suceso y del número de personas fallecidas, así como las decenas de heridos que aún continuan en su mayoría en estado crítico. Hoy quiero hacer una reflexión después de ver imágenes en prensa, en redes sociales, y de oír en radio las diferentes noticias que desde el norte nos iban llegando.

Mi pésame es para todas las familias y amigos que han perdido a sus seres queridos de esta manera tan brutal, pero mi reconocimiento es para todos los que de algún modo han contribuido a salvar vidas.  Bomberos, policias, enfermeras, médicos, protección civil….los mismos de siempre, que han abandonado vacaciones, fiestas, descansos para prestar su esfuerzo de forma desinteresada. A ellos, siempre solidarios, hechos de otra pasta y acostumbrados al dolor, nunca parece pesarles su profesión ante las grandes tragedias humanas. Han vuelto a poner a prueba la abnegación en favor del prójimo.

A todas las víctimas, d.e.p.

http://www.noticias.com/medicos-y-enfermeras-acuden-al-hospital-de-santiago-para-atender-a-los-heridos-en-el-accid.2130907

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La Rosa de Jericó

   

    … Yo eché raíces en un Pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su herencia. Crecí como un cedro en el Líbano y como un ciprés en los montes del Hermón; crecí como una palmera en Engadí y como los rosales en Jericó; como un hermoso olivo en el valle….

 Libro del Eclesiástico. Elogio a la sabiduría. Capitulo 24. Versículo 14

         Cuenta la leyenda que cuando Jesús se retiró los 40 días al desierto, una rosa de Jericó le seguía arrastrada por los vientos y las tormentas de arena, deteniéndose siempre a sus pies. Al amanecer con la humedad del alba, las gotas de rocío acumuladas en sus ramas calmaban su sed.  Jesús agradecido por este hecho, la bendijo.

           Hace tan solo una semana, viendo un interesante documental sobre el desierto del Sáhara, descubrí la evolución de esta milenaria y enigmática planta. Me llamó la atención su nombre y decidí hacer una búsqueda. He encontrado de todo y se le atribuyen decenas de propiedades curativas, reparadoras, aplicaciones en cosmética, creencias esotéricas, etc… Existe también la convicción de que quien cuida y posee una rosa de Jericó atrae salud, amor, paz y bienestar en su entorno. Esto último, al parecer es una antigua tradición, ya que esta planta era transportada de Arabia como talismán de buena suerte y ventura.

Rosa de Jérico

          La rosa de Jericó (Anastatica hierochuntica), también conocida como planta de la resurrección, es una planta común y bien adaptada al desierto y zonas muy áridas, y se puede encontrar en el desierto del Sáhara, el de Arabia y en las inmediaciones del Mar Rojo. Tiene la propiedad de sobrevivir años y años de sequía, de aparentar que está muerta hasta periodos de 100 años y tras las lluvias volver a florecer, de ahí que también se la conozca como planta de la resurrección. Cuando está seca, sus largas ramas se enroscan hacia el interior, formando una bola que protege las semillas que guarda en su parte central.

                                         La rosa en el Sáhara

          Incluso en el Sáhara llueve, pocos días al año pero llueve, y eso es suficiente para que las plantas sobrevivan, siempre y cuando estén bien adaptadas. Sobre la ardiente arena del desierto, a 50º grados durante el día, esa bola de ramas secas al soplar el viento se desplaza, rodando entre las dunas para depositarse. Pero la rosa de Jérico necesita un “milagro” más.  Al llover, sus ramas y extremidades muertas absorben el agua y se abren en cuestión de minutos. En sólo unas horas los brotes pequeños asoman a la superficie y en pocas semanas florecen y producen sus propias semillas.

          Poco antes de que logren crecer, el sol las volverá a secar. Morirá de nuevo y permanecerá rodando por el desierto esperando de nuevo las lluvias. El ciclo se repetirá sucesivas veces. Incluso puede ser que pasen varias décadas hasta la nueva resurrección.  Enigmas y misterios de la naturaleza.                           

La desaparecida iglesia de la Merced en Málaga

Vista desde Gibralfaro. Plaza de la Merced e Iglesia. 1910

            Me pregunto, qué hubiese sido de la Plaza de la Merced en Málaga, si su legendaria y antigua Iglesia se hubiese conservado. Tal vez, su estilo sería otro, incluso habría aportado un aire más romántico al entorno. De lo que no me cabe duda es que es una de las plazas con más belleza e historia de cuantas he conocido.  Contemplar desde ella, el Castillo de Gibralfaro, la Alcazaba de Málaga, la casa natal de Pablo Picasso, o el campanario de la Iglesia de Santiago, según vas recorriendola, es un privilegio que posee la ciudad y que merece la pena ser vivido. Pero para conocer el origen y la historia de este lugar y del desaparecido templo malagueño, hay que remontarse a la época de los Reyes Católicos, tan presentes siempre en la ciudad de Málaga.

           En 1490, Alonso de Rivera, uno de los conquistadores que llegaron con los Reyes Católicos a la ciudad, fundó una ermita en la zona denominada cerro de Gibralfaro, hoy denominado Camino Nuevo, a la que dió el nombre de la Santa Veracruz, por una cruz de madera que dejaron los RR.CC. cuando entraron en la ciudad de Málaga, y que levantaron junto a la ermita.  Rivera, seguidor de la Orden de la Merced donó todas sus posesiones a los mercedarios que buscaban un lugar donde establecerse en Málaga.  De esta forma y en aquel enclave nació el Convento de Ntra. Sra. de la Merced, que se establéció en la ciudad hacia 1499.

Iglesia de La Merced

           No sería este su emplazamiento definitivo, ya que debido a la proximidad con la playa y a los constantes saqueos por parte de corsarios que desembarcaban en las cercanías, los religiosos se vieron obligados a solicitar al Obispo un lugar más centrico y seguro en el que poder llevar a cabo una vida religiosa y sosegada.  El lugar elegido fue la actual Plaza de la Merced, por entonces situada “frente a la Puerta de Granada”.  La adjudicación del terreno fue confirmada por la Reina Juana de Castilla, el 12 de Noviembre de 1507 y por el Papa Julio II, el 10 de Abril de 1508.

Plaza de la Merced

          Allí edificaron sus claustros y una pequeña iglesia de estilo mudejar adosada al convento, pero con el desarrollo y aumento de la población de Málaga en los siglos siguientes, fue necesario construir otra iglesia más amplia y de mayor relevancia que la anterior, cuyas obras comenzaron en 1792, prolongandose varias décadas. La nueva iglesia de La Merced era de estilo renacentista, de cruz latina, con crucero, coro y presbiterio. Una única nave flanqueaba amplias capillas laterales, y sus grandes vidrieras de colores en la parte superior de la fachada principal, le permitían el paso de la luz a través de los lunetos, proporcionando bellos contrastes y matices según la hora del día, como ocurre también en algunos templos malagueños según la posición del sol y la orientación.

           Fue erigida parroquia en el año 1835, y estaba considerada una de las más apreciadas y valiosas de Málaga por su estilo, proporciones, riqueza, y porque en el interior del templo sus capillas acogieron imágenes de numerosas cofradías malagueñas (Archicofradía de la Sangre, Viñeros, Llagas y Columna, Gitanos, Humildad, La Cena, Descendimiento, Piedad..).

12 de Mayo de 1931

        Pero una mañana de primavera de 1931, una especie de locura colectiva desatada a comienzos de la segunda república, tomó la ciudad de Málaga y las hordas de la intolerancia la quemaron y destruyeron para siempre. Tras lo sucesos de mayo, el templo quedó parcialmente destruído y con gravísimos e irreparables daños. En sus pavesas quedaron para siempre destacadas obras de arte e imaginería religiosa.  Nunca se reconstruyó, tal vez por la proximidad a la Iglesia de Santiago, y permaneció en estado de ruina hasta que fue derrumbada definitivamente en 1963.  En la actualidad, en aquel mismo lugar existe un edificio de viviendas con locales comerciales, pero el recuerdo de los padres mercedarios permanecerá para siempre en la emblemática e histórica plaza que lleva su nombre: Plaza de la Merced.

Nota: La Parroquia de la Merced quedó fusionada con el Santuario de la Victoria, de ahí su nombre, Parroquia y Real Santuario de Sta. Maria de la Victoria y de la Merced.

Fachada principal

Fachada lateral tras el incendio

Lateral derecho del crucero

Nave hacia el coro

Nave y tribunas

Después del incendio

Antes del derribo

Mi agradecimiento personal para Antonio Jurado Pérez, por el magnífico y generoso reportaje fotográfico que me ha cedido de sus archivos. Málaga, siglo XX (recuerdos).

Bibliografía

CEDMA. Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga.

-El Convento de la Merced en Málaga. P. Artaeches. Jábega n. 15

-La plaza de la Merced y su iglesia. Jábega n. 15

-La orden de Ntra. Sra, de la Merced. M.D. Torreblanca. Isla de Arriarán. Revista cultural y científica. N. 23-24.

-Quema de conventos.  José Jimenez Guerrero