Martes Santo en Málaga. Imágenes de Pasión.

                 La Semana Santa en Andalucia trasciende el sentir religioso y se convierte en la más conmovedora tradición popular de nuestra tierra.  En la ciudad de Málaga es pasionista y clamorosa.  Que nadie espere, salvo la noche del Viernes Santo, una celebración silenciosa y recogida.  Aqui nadie guarda nada dentro.  La devoción y la exaltación hacia sus imágenes se palpa en la calle con aplausos, saetas y emociones contenidas. Presenciar la salida de los titulares de su casa hermandad es un momento único, que para algunos puede ser motivo de recogimiento mientras que para otros expresa el fervor popular.

               Pero una vez que las imágenes en sus tronos están en la calle, Málaga regala un autentico espectáculo religioso y artístico.  Miles de nazarenos y penitentes dan color con los cirios a las calles de la ciudad, las marchas procesionales acompañan cada paso, y el incienso envuelve con su aroma las calles de Málaga.

Real, Ilustre y Venerable Hermandad Sacramental de Nuestro Padre Jesús Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario y María Santísima del Rocío.  Parroquia de San Lázaro. La Victoria. Málaga.

Conocida popularmente como “La Novia de Málaga”.

Fundación: 1706.  Jesús Nazareno de los Pasos: Antonio Eslava Rubio (1977). Trono: Antonio Martín Fernandez (1993-1997). Portadores: 170. Virgen del Rocío: Pío Mollar Franch (1931). Trono: Orfebrería Villareal (1967), con palio bordado por Fernández y Enriquez. Portadores: 240.  Banda: Música de la Paz.  En la sección del Cristo  llevan túnicas y capirotes de color morado; los nazarenos de la Virgen, predominan por su color blanco tanto en capirote como en la túnica.

 

Virgen del Rocío

 

 

 

 

 

 

 

Trono Virgen del Rocío

 

Jesús Nazareno del Paso en El Monte Calvario

 

El manto de la Virgen de Las Penas

Virgen de Las Penas. Salida Casa Hermandad.

Evangelio según San Juan 19, 25-27.   Estaban en pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena. Jesús, al verlas y junto a ellas al discípulo preferido, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».

 

El año de la Fe en el manto de Las Penas

El año de la Fe, ha sido el protagonista del Martes Santo en Málaga. Cuando la Virgen de Las Penas salió a las seis de la tarde de su casa hermandad, el secreto mejor guardado de la Semana Santa malagueña quedó al descubierto: El motivo y diseño del manto de Las Penas. En la historia de la cofradía hay generada una leyenda, en parte porque no queda constancia en actas ni en testimonios sobre el origen del manto de flores, pero siempre se ha dicho que ante la falta de recursos económicos ( en la decada de los cuarenta) para comprar uno de terciopelo, que resultaban excesivamente costosos se decidió por el manto de flores naturales. Tambien cabe la posibilidad que quisieran dar un caracter distinto y peculiar a la Virgen de Las Penas. Sea cual fuere la iniciativa, el caso es que en 1949, la Junta de Gobierno de la cofradía decidió por votación continuar con la tradicción del manto floral que a día de hoy supone uno de los grandes reclamos de la Semana Santa malagueña.

                                                                                                                                

Este año el diseño ha estado inspirado en el lema elegido por Benedicto XVI para el presente 2013, como el Año de la Fe.  El manto muestra el anagrama de la celebración representado por una barca de la Iglesia, cuya vela es el monograma de Jesús Hombre Salvador (JHS).  Formado por casi 5000 flores, 30 metros de guirnalda, cipres, 2700 margaritas y cientos de claveles rojos y blancos confeccionados por jardineros y técnicos de los servicios operativos.

Cristo de La Agonía

                                                                                                                                                    

La imagen de La Dolorosa, obra del imaginero sevillano Antonio Eslava Rubio (1964), es un rostro joven, con delicadas facciones y expresión de dolor sin llegar al sufrimiento intenso a pesar de que su hijo “El Cristo de la Agonía” va delante en la cruz.  Hay muchos momentos especiales para ver estas imágenes en Málaga, pero sin lugar a dudas la salida de su Casa Hermandad y su paso por la estrecha calle San Agustín, tras la estación de penitencia en la Catedral de Málaga.

Nota: Benedicto XVI eligió como fecha de apertura del año de la fe el 11 de octubre de 2012, porque se cumplen en esa fecha dos aniversarios; por un lado la apertura del Concilio Vaticano II, y el 20º aniversario de la promulgación del catecismo de la Iglesia.

 

La espiritualidad en el Museo Carmen Thyssen de Málaga

 

 

                                                                                                                         

Fe y Fervor en la Colección Carmen Thyssen

No ha podido ser más oportuna la nueva exposición que se inauguró el pasado sabado 23 de marzo en el Museo Carmen Thyssen de Málaga.  Bajo un título, Fe y Fervor, tan contundente como este y aprovechando el sentimiento religioso que la ciudad de Málaga vive estos dias con la Semana Santa, la baronesa Thyssen ha vuelto a Málaga, esta vez para hacer un recorrido por la pintura religiosa, abarcando un periodo de tiempo que va desde la Edad Média hasta principios del siglo XX.  Las Sagradas Escrituras, la Pasión de Cristo, la vida de los santos y las manifestaciones populares son los motivos en los que se inspiran las diferentes obras que he podido ver en el museo.

                                                                                                                                 

Son doce obras las que están expuestas en la recien inaugurada Sala Noble, en la primera planta del museo. En ellas he visto reflejada la espiritualidad desde diversos puntos de vista, según la época y el autor.  Cada artista ha plasmado un mensaje distinto aunque la temática sea común en todos.  Esa es la grandeza de la pintura.  Y en general, de casi todo en la vida.  Una misma cosa es vista y percibida de diferentes formas según cómo se mire y quién lo mire.

De entre todas las obras hay una que por su expresividad y tamaño llamaba la atención en la sala sobre las demás.  Me refiero a “Cristo en la Cruz” de Anton Van Dyck, fechada en 1627.  Oleo de una gran fuerza y profundo sentimiento.  Representa a Jesús en la cruz, en los últimos momentos de su vida.

La obra más antigua de la colección, de 1326 realizada por Simone Martini, artista del Trecento Italiano, es “San Pedro”.  En ella, realizada en una tabla de tamaño médio, aparece el apostol sobre un fondo dorado llevando en sus manos las “llaves del cielo”.  Siendo un oleo pequeño resulta llamativo por su predominio de colores brillantes.

A mí especialmente me gustó una, quizás la más contemporanea de todas, pero muy vinculada al sentir andaluz, “La procesión de las siete palabras” de Gonzalo Bilbao Martinez (1902).  Es una expresión en la forma de entender la Semana Santa en el sur. Podría ser una pintura costumbrista andaluza en la que el pintor plasmó La Pasión de Cristo en las calles.

Junto a la Sala Noble, está la sala de Maestros Antiguos con diferentes esculturas de caracter religioso también y la obra “Santa Marina” de Zurbarán, oleo de grandes dimensiones que preside la sala. Santa Marina fue una mártir española, la impronta mantiene el halo de misterio  que caracteriza a los retratos de este gran pintor del Siglo de Oro en España.

El Domingo 24 de marzo fue jornada de puertas abiertas, por lo que la afluencia de público fue inmensa, teniendo en cuenta que Málaga casi dobla su población en la Semana Santa.

Nota: La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 30 de junio

http://www.enmiscriptorium.com/?p=73 (Paraisos y paisajes en la Colección Carmen Thyssen).

http://www.enmiscriptorium.com/?p=619 (Anglada-Camarasa en el Museo Thyssen de Málaga).

http://www.enmiscriptorium.com/?p=1528 (Un Belen Andaluz en el Museo Thyssen de Málaga).

El Dolor de Servitas

Servitas a su salida de San Felipe Neri

Hay un  momento en la Semana Santa malagueña que el silencio se apodera de la ciudad.  Cuando las puertas de San Felipe Neri se abren y se escucha el retumbar sordo de los tambores, sonando a muerte y a duelo  desde la calle Gaona, comienza el luto para la Dolorosa de Servitas.  La Noche del Viernes Santo es especial en Málaga. No hay aplausos, ni luces, ni sonidos, la devoción del cofrade parte del silencio y de la oración.  Casi al filo de la média noche la Virgen de los Dolores, Servitas, pasea por Málaga envuelta en dolor, de riguroso luto y buscando sosiego con su mirada inconsolable elevada al cielo. Un cuchillo en el corazón completa la talla, de típica costumbre servita.

Me gusta verla cuando sale, en los primeros minutos de su recorrido cuando los penitentes  rompen el silencio y  comienzan los rezos de la Corona Dolorosa en la que se meditan los Siete Dolores de la Virgen. Portan túnicas y capuz de color negro, cíngulos negros y escapularios de la orden.  Sobrecoge la austeridad de la comitiva, apenas enseres, descalzos, portando cirios unidos a modo de antorcha.  Acompañar a Servitas al comienzo de su recorrido es uno de los momentos magicos de la Semana Santa malagueña.  Y una vez en la calle buscar la Málaga barroca, intramuros de Carretería, para esperarla en sus calles estrechas, oscuras, y en penumbra.

Salida en San Felipe Neri

                                                                                                                      

Venerable Orden Tercera de Siervos de María Santísima de los Dolores.  Servitas.

Aunque su origen se remonta a la Edad Média, fundada en Florencia en el siglo XIII, la orden religiosa de clara advocación mariana no se estableció en Málaga hasta el año 1695.  Tuvieron que transcurrir unos años, hasta que en 1739, el Conde de Buenavista, personaje de la nobleza malagueña encarga a los Padres Filipenses que promuevan la fundación de la Orden en Málaga, en la emblematica iglesia de San Felipe Neri.  En los sucesos de 1931 “Quema de Conventos”, la orden perdió su primitiva dolorosa, obra atribuida al imaginero español Pedro de Mena, aunque se salvó la imagen dolorosa de Fernando Ortiz, escultor malagueño del siglo XVIII y autor de tallas pasionistas de Málaga, y el estandarte con los Corazones Filipenses. En la actualidad, ésta es la imagen que se procesiona la noche del Viernes Santo en Málaga.

El Cautivo, al alba en Málaga.

Amanece en Málaga. Es de noche aún cuando las calles del barrio de la Trinidad han comenzado a llenarse de fieles que buscan la explanada frente a la Iglesia de San Pablo.  El Traslado del Cautivo, el que cuenta con mayor devoción en la ciudad, comenzará con la misa del alba en la plaza junto a la iglesia, a las 7h de la mañana y un posterior recorrido por el barrio de La Trinidad, que concluirá en el Hospital Civil donde le esperan como cada año los enfermos allí ingresados.  Es en este lugar donde se viven momentos de especial emoción cuando los portadores que llevan el trono ceden su sitio en los varales al personal sanitario del Hospital Carlos Haya de Málaga.

                                                                                                                                

La Cofradía De Jesús Cautivo fue fundada en 1934, en una de las aulas del antiguo colegio trinitario Ave María, por un grupo de jovenes malagueños.  El motivo no fue otro que crear una hermandad que ofreciese culto a una imagen mariana cuya advocación fuese Virgen de la Trinidad, en alusión al nombre del conocido y tradicional barrio malagueño. Durante los años  de la Guerra Civil en España, la imagen de esa Virgen estuvo oculta en una casa del barrio de la Trinidad. Tras la guerra, en 1939, se incorpora la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo, ejemplo devocional de la Semana Santa malagueña, obra del granadino José Gabriel Martín Simón (1934), que realizó su primer desfile procesional el 18 de marzo de 1940 por las calles de Málaga.  Tan solo un año después, en la Semana Santa de 1941, la Virgen de la Trinidad acompañó por primera vez a su hijo “Cautivo”.

Cada lunes santo, sobrecoge la figura de Jesús mirando al suelo, caminando preso, con las manos atadas delante del cuerpo. Sería difícil describir con palabras las sensaciones y sentimientos compartidos cuando El Cautivo pasea por las calles de la Trinidad, un barrio humilde que ha construido su vida alrededor de la hermandad. Lagrimas, aplausos, exaltación, flores, claveles rojos.  Es una devoción más allá de la fe y las creencias personales, es una relación intensa y personal la que produce estar ante su imagen, ante las facciones del hombre que iba camino de la cruz.  A tan solo una semana, la ciudad de Málaga volverá a reproducir la estampa del Cautivo y la Trinidad sobre su trono  cubiertos de claveles rojos.

Francisco, un papa jesuita y latino

Confieso que me hubiese gustado oír el nombre de Pedro por El cardenal protodiácono Jean-Louis Tauran cuando anunció el Habemus papam. Desde Simón Pedro, el pescador de Galilea, primer pontífice de la Iglesia Católica, cuyo pontificado duró veinticinco años y que concluyó en el año 67 d.C. con su muerte como mártir de Roma, ninguno de sus predecesores se ha atrevido a adoptar este nombre. De entre los llamados Pedro, como nombre propio ninguno rompió la superstición. Quizás porque ellos ya se consideran PEDRO, tal vez por respeto al apostol.

Hasta ayer, a lo largo de veinte siglos, ningún americano había sido consagrado papa, la mayoría han sido italianos, pero todos europeos.  Pero tal vez la condición más inesperada del nuevo papa sea la de jesuita.  La Compañia de Jesús, fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola, ha sido, y me atrevería a decir que es la orden religiosa más poderosa, influyente y carismática de la Iglesia Católica desde el siglo XVII. Bergoglio se convierte en el primer papa jesuíta.  Con su pontificado la orden estará llamada a resurgir, puesto que en los últimas decadas sus miembros habían reducido considerablemente.

Basílica de San Pedro

Pero ¿qué espera el mundo del nuevo papa? Millones de personas han seguido durante estos últimos días todo lo que ocurría alrededor de la Plaza de San Pedro. El interes ha dejado de lado el baldaquino de Bernini o la cúpula de Miguel Angel y todos hemos tenido la expectación de saber qué ocurría entre las capillas Paulina y Sixtina. Nadie se ha resistido al animado desfile de cardenales, obispos y arzobispos y tras dos consecutivas fumatas negras, por fín el lluvioso cielo de Roma anunciaba al mundo la elección del nuevo papa. Ahora el papa Francisco deberá definir y marcar el ritmo hacia la denominada Nueva Evangelización, aquella a la que tantas veces se refirió Juan Pablo II y que partía del Concilio Vaticano II, destinada a impulsar una relación misionera con el mundo.

Sea cual sea, el estado en el que el papa se encuentre la Iglesia Católica, hasta los fieles más fieles sugieren una reforma inmediata, que presumiblemente abordará cuando tome las riendas del Vaticano. Otra cosa será que resulte victorioso de los diferentes y difíciles desafíos que le aguardan en su pontificado. Para empezar hoy ha hecho acopio de austeridad rompiendo con el protocolo establecido, algunos dicen que su extrema sencillez ya ha sido advertida a la seguridad vaticana. Esperemos que alguien que suponemos el sucesor de aquel humilde pescador de Betsaida sea capaz de romper el boato que acompaña al Vaticano.

Calle Cister ayer y hoy. La puerta de entrada a Málaga

              Si existe una calle en Málaga con especial memoria para mí, cargada de recuerdos, de momentos y de visitas durante una década de mi vida, esa es la Calle Cister. Tengo razones para querer volver a ella siempre, para pasearla, vivirla, y evocar lugares que allí existieron y que hoy tristemente para mí han desaparecido. No puedo negar que es una de las calles más transitadas de la ciudad, que la afluencia de visitantes en ella es inmensa, que es la puerta de acceso a Málaga para aquellos que vienen del parque, del Ayuntamiento y de la Malagueta, pero no por ello deja de ser un lugar apacible y tranquilo donde los  jardines de la Catedral le dan ese aire romántico al entorno.

          En la época musulmana fue constituida esta calle junto a otras dos que en la actualidad reciben los nombres  de Santa María, y Compañía, y era la principal arteria urbana que atravesaba la ciudad.  Los datos más antiguos que he podido encontrar de la Calle Cister se remotan a comienzos del siglo XVII, concretamente al año 1617 cuando la congregación de monjas Recoletas Bernardas del Cister cuya orden fundada en 1604  en el convento de Jesús y María junto a la parroquia de San Juan, determina su traslado a la plazuela llamada entonces del Conde y después del Cister, situada en un pequeño adarve denominado Abadía de Santa Ana del Cister.  En el actual templo del convento, de reducidas dimensiones,  están depositados los restos del insigne escultor e imaginero del barroco Pedro de Mena y Medrano.

             Continuando el recorrido en dirección a la catedral, existe un calle sin salida, Afligidos, en donde vivió, trabajó y murió Pedro de Mena. Hoy casa-museo del escultor y sede del Museo Revello de Toro. Pese a la presencia de edificios de caracter histórico, la calle Cister ha pérdido, como ocurre en las grandes ciudades, su verdadera seña de identidad debido a la edificación de inmuebles de estilo más moderno y adaptados a la demanda y a las necesidades de quienes lo habitan, lo que permite el tráfico de coches a los edificios con acceso directo al parking.

            Sin embargo un edificio destaca sobre todos los de esta histórica calle, y es el Palacio de Zea-Salvatierra, magnifico ejemplo de arquitectura barroca, aunque con algunas transformaciones arquitectónicas que le dan un aire más contemporáneo. La situación privilegiada, frente al atrio de las Cadenas de la Catedral y ocupando las esquinas de las calle San Agustín y Calle Cister lo situa como el edificio más emblemático de toda la calle.  Erigido a finales del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, fue sede del Ayuntamiento durante el reinado de Isabel II para más tarde convertirse en el emplazamiento de la Casa de Correos hasta la primera década del siglo XX.  En la actualidad es una propiedad privada, que pertenece a los herederos del Dr. Galvez Ginachero.

Los jardines de la alcazaba:   http://www.enmiscriptorium.com/?p=2353

Alcazaba nocturna:  http://www.enmiscriptorium.com/?p=2386

Fotos antiguas cedidas por: https://www.facebook.com/pages/M%C3%A1laga-siglo-XX-recuerdos/140042352755916

Un regreso al Neolítico en Antequera

Entrada principal

EL Dolmen de Viera “Cueva de Viera” perteneciente al conjunto arqueológico de los Dólmenes de Antequera, e impresionante vestigio de la cultura funeraria de la Edad de Bronce en la Península, conmemora este año 2013 el 110 aniversario de su descubrimiento con una serie de actividades que han comenzado a llevarse a cabo en Antequera, para difundir el conocimiento sobre estos restos prehistóricos.  Los Dólmenes, monumentos funerarios, son una de las construcciones prehistóricas mejor conservadas de Europa y tuvieron su origen en el año 3000 a. C (Periódo neolítico).

 El hallazgo ocurrido en 1903 por los hermanos Viera representó un hito en la historia de la Arqueología europea e introdujo en la necrópolis antequerana una nueva dimensión antropológica.  Los hermanos Viera, Antonio y José, aficionados a la arqueología tenían parcelas de tierra cercana a los dólmenes.  Un buen día descubrieron una enorme losa médio enterrada, y tras las excavaciones fueron surgiendo los restos neolíticos y los dólmenes. Los constructores de estos monumentos megaliticos pudieron ser las  primeras comunidades agrarias de las fértiles tierras del” valle del guadalhorce”.

 Situado a unos 70 metros del dolmen de Menga y, a diferencia de éste, está orientado hacia la salida del sol. Es una cámara mortuoria de galería cubierta, formada por un pasillo de acceso y una cámara cuadrada a la que se accede por medio de una puerta labrada en un monolito. El pasillo, de unos 20 metros, se conserva completo mientras que la cámara, al fondo, es una habitación formada por cinco grandes losas. La altura de la cámara no sobrepasa los dos metros. Sobre todo ello descansa una pequeña colina ligeramente elevada.

Peña de los Enamorados

Existe una teoría basada en que mientras la mayoría de los dólmenes de España están orientados hacia el este, los de Antequera miran hacia la Peña de los Enamorados, donde parece ser que por las pinturas rupestres halladas debió existir un lugar místico. Lo que explicaría que la orientación hacia ella pudiese ser una simbología hacia ese enclave de ceremonias.

La mirada de Antonio Machado

Antonio Machado

       Y cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar.”

Cuando hace seis años visité en Sevilla El Palacio de Las Dueñas, invitada personalmente por la Duquesa de Alba y llevada por el deseo y la curiosidad de conocer el lugar de nacimiento de mi admirado Antonio Machado, pude comprobar que en aquellas dependencias y salones, en sus patios y galerías el caracter inmortal no solo se debe al sello de la Casa de Alba, cuna de aristócratas desde 1600, también se palpa la impronta del Machado niño en sus jardines. Aquél que definió su infancia a través de un patio andaluz y un huerto sevillano, aquél que llevó los jardines a la poesía sin perder el caracter íntimo en sus pequeños versos.

La familia Machado abandonó su domicilio en la calle San Pedro Mártir, en el barrio de la Magdalena para trasladarse a una de las casas que formaban parte del Palacio de las Dueñas, residencia de los Duques de Alba, los cuales alquilaban alguna de las casas contiguas al edificio principal siendo ocupadas por algunas familias sevillanas. En la madrugada del 26 de julio de 1875 nacía en Dueñas el gran poeta que inmortalizó Sevilla en aquel patio de macetas con geranios, de mirtos, palmeras, cipreses y limoneros.  A los dos días de su nacimiento sería bautizado en la Iglesia de San Juan Bautista conocida popularmente como San Juan de la Palma.

Patio de Las Dueñas

Dicen quienes le conocieron que era aparentemente indolente, tal vez como todos aquellos que tienen el privilegio de gozar de una intensa vida interior. Supo expresar en sus versos la melancolía, la nostalgia y la soledad de un hombre situado en el doloroso y esperanzador trance de la España de principios de siglo. En un artículo publicado por él en un periódico de Soria, decía así:  

                       “Somos los hijos de una tierra pobre e ignorante, de una tierra donde todo está por hacer.  Sabemos que la patria no es una finca heredada de nuestros abuelos, es algo que se hace constantemente y se conserva solo por la cultura y el trabajo. El pueblo que la descuida o la abandona, la pierde aunque sepa morir.  Sabemos que no es patria el suelo que se pisa sino el suelo que se labra, que no basta vivir sobre él, sino para él…..”

Los últimos versos que en su lecho de muerte encontró su hermano en uno de sus bolsillos decían así: …estos días azules y este sol de la infancia….quizás evocando su Andalucía natal que le acompañó durante toda su vida.      

Palacio de Las Dueñas

 

Placa in memorian Antonio Machado

Hace tan solo unos días se ha cumplido el 74 aniversario de su muerte y yo he querido hacerle mi pequeño homenaje a quien me regaló interminables momentos de sosiego y silencio con sus versos.  Esté donde esté, al otro lado del camino que él escribía, el mejor recuerdo siempre será leer sus versos.

Como decía de él Unamuno:    “Es el hombre más limpio de alma de cuantos he conocido”

Poemas de Antonio Machado  (1875-1939)

SOLEDADES (1899-1907)

           He andado muchos caminos, he abierto muchas veredas; he navegado en cien mares, y atracado en cien riberas.  En todas partes he visto caravanas de tristeza, soberbios y melancólicos borrachos de sombra negra, y pedantones al paño que miran callan, y piensan que saben, porque no beben el vino de las tabernas. Mala gente que camina y va apestando la tierra…..Y en todas partes he visto gentes que danzan o juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra.

           Nunca si llegan a un sitio, preguntan a dónde llegan. Cuando caminan, cabalgan a lomos de mula vieja, y no conocen la prisa ni aun en los días de fiesta.  Donde hay vino, beben vino; donde no hay vino, agua fresca.  Son buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan, y en un día como tantos descansan bajo la tierra.

CANTARES

¿Para qué llamar caminos a los surcos del azar?….Todo el que camina anda, como Jesús sobre el mar.  Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar.

LA SAETA

Dijo una voz popular: ¿Quién me presta una escalera para subir al madero para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno? Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar. Cantar del pueblo andaluz que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz. Cantar de la tierra mía que echa flores al Jesús de la agonía y es la fe de mis mayores. ¡Oh, no eres tú mi cantar no puedo cantar, ni quiero a este Jesús del madero sino al que anduvo en la mar!
UN LOCO
Es una tarde mustia y desabrida de un otoño sin frutos, en la tierra estéril y raída donde la sombra de un centauro yerra. Por un camino  en la árida llanura, entre álamos marchitos, a solas con su sombra y su  locura va el loco, hablando a gritos. Lejos se ven sombríos estepares, colinas con malezas y cambrones, y ruinas de viejos encinares, coronando  los agrios serrijones. El loco vocifera a solas con su  sombra y su quimera. Es horrible y grotesta su figura; flaco, sucio, maltrecho y mal rapado, ojos de calentura iluminan su rostro demacrado. Huye de la ciudad… Pobres maldades, misérrimas virtudes y quehaceres de chulos aburridos, y ruindades de ociosos mercaderes. Por los campos de Dios el loco avanza. Tras la tierra esquelética y sequiza ?rojo de herrumbre y pardo de ceniza? hay un sueño de lirio en  lontananza. Huye de la ciudad. ¡El tedio urbano! ¡carne triste y  espíritu villano!
 No fue por una trágica amargura esta alma errante  desgajada y rota; purga un pecado ajeno: la cordura, la terrible cordura  del idiota.

RETRATOS

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero; mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido —ya conocéis mi torpe aliño indumentario—, más recibí la flecha que me asignó Cupido, y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina, pero mi verso brota de manantial sereno; y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina, soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética corté las viejas rosas del huerto de Ronsard; mas no amo los afeites de la actual cosmética, ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos y el coro de los grillos que cantan a la luna. A distinguir me paro las voces de los ecos, y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera mi verso, como deja el capitán su espada: famosa por la mano viril que la blandiera, no por el docto oficio del forjador preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo —quien habla solo espera hablar a Dios un día—; mi soliloquio es plática con ese buen amigo que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito. A mi trabajo acudo, con mi dinero pago el traje que me cubre y la mansión que habito, el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último vïaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar.

 

 

Origen Judío en la Capilla Sixtina

Maqueta del II templo de Salomón, reconstruido y embellecido por Herodes.

             Las discrepancias entre el judaísmo y el cristianismo han sido una constante a través de los siglos.  Las tormentosas relaciones y múltiples acusaciones llevaron a distanciar los pensamientos de unos y otros, y la convivencia entre los dos pueblos hermanos nunca resultó fácil. Siento un profundo respeto y admiración por el judaísmo, quizás llevada por los sentimientos y por la interminable diáspora que han mantenido a lo largo de la historia. El Judaísmo se instauró hace 4000 años y fue la primera religión monoteísta.  Historicamente está considerada la cuna del cristianismo y del Islán. La diferencia primordial es que el judío espera la llegada del Salvador, mientras que para el cristiano, Jesucristo ya ha llegado en forma de hombre, murió en la cruz y resucitó.

           Por todos es sabido la fascinación que provoca uno de los lugares más enigmáticos del mundo y que se encuentra situado en el interior de la antigua fortaleza de la Ciudad del Vaticano.  La inmensa mayoría de personas que visitan la Capilla Sixtina no ven más que un lugar sagrado de la cristiandad con una inmensa bóveda pintada, pero su verdadero significado y simbología está oculto bajo aquellos muros.

Capilla Sixtina desde la cúpula de San Pedro

              La historia se remonta hace seis siglos cuando Francesco della Rovera, más conocido como el Papa Sixto IV se encargó de revivir el antiguo esplendor de Roma restaurando iglesias, museos, bibliotecas, calles e iniciando una colección de arte que siglos después conformarían el Museo Capitolino (el más antiguo de Roma).

               Pero su proyecto más ambicioso fue la reconstrucción y ampliación de la denominada  Capella Palatina, la capilla papal  levantada en la Edad Média.  Sixto IV, gran conocedor de la Biblia y versado en las Sagradas Escrituras, obviando las leyes Talmúdicas mandó construir en la Roma Renacentista una copia en tamaño natural del Sancta Sanctorun, el templo Sagrado de Salomón guiado por los escritos del profeta Samuel en la Biblia. Al templo se le denominó Capella Sistina (Capilla Sixtina) cuyas dimensiones son exactamente iguales al primer Templo Sagrado construido por el Rey Salomón en el 930 a. d C.  En mi reciente visita pude comprobar pero no fotografiar, porque está prohibido el uso de cámaras en el interior de la capilla, como en  el embaldosado de la Sixtina se ven los denominados Sellos de Salomón (Estrellas de David).  O sea, existen numerosas evidencias de la coexistencia del judaismo en el mayor templo de la Cristiandad.

Suelo de la Capilla Sixtina. En este mismo lugar se queman los votos para producir el humo durante el Cónclave.
Fotografía: Libro de Benjamin Blech. Capilla Sixtina.

             Para los judíos aquello resultó un agravio, ya que según la tradicción no podía construirse ninguna copia del Templo de Salomón en ningún lugar del mundo que no fuese el Monte Sagrado de Jerusalén. Hay quien argumentó que la finalidad era demostrar que no había discrepancias entre la religión judía y la cristiana, cuando ocurría justamente lo contrario. El Vaticano acusaba directamente a los judios de haber asesinado a Jesús y de rechazar los Evangelios, justificando el consiguiente castigo de la pérdida de su Templo Sagrado y la condena a vivir errantes en el mundo,  promoviendo a su vez diversos actos de intransigencia dificiles de entender actualmente.

Piso Cosmati en la Capilla Sixtina

             Tuvieron que pasar siglos y tras las consecuencias del Holocausto y el surgimiento del estado de Israel, la Iglesia Católica decidió mantener un acercamiento al judaísmo.  Comenzó por lo tanto una etapa de diálogo que culminó con la gran motivación del Papa Juan XXIII tras pronunciar aquella frase “La iglesia necesita una ráfaga de aire fresco para emerger de nuestro único ghetto”,  sin saberlo sus palabras derivaron en el Concilio Vaticano II,  con la idea de orientar a la iglesia hacia el mundo no-católico y culminando el 28 octubre de 1965 con la Declaración Nostra Aetate, cuya finalidad fue promover la reconciliación entre judios y cristianos.